Un buen administrador

Solicitar los servicios de un administrador puede dar lugar a disputas entre vecinos por las diferentes posturas  controvertidas que hay en torno a la labor de estos profesionales. Posturas, por otro lado, comprensibles teniendo en cuenta la opacidad y el fraude que algunos de nuestros “colegas” llevan a cabo manchando y entorpeciendo la bonita tarea que desarrolla un administrador. Llegados a este punto ¿Merece la pena contratar a un administrador?

Es preciso señalar que la Ley de Propiedad Horizontal no obliga a la contratación de los servicios de un administrador, pero la experiencia nos dice que en muchos casos, cuando una persona ajena al edificio se ocupa de prestar asesoramiento, mantener el orden y lo no menos importante, procurar una buena convivencia y entendimiento entre los vecinos, entonces se convierte en una experiencia positiva para sanear una comunidad y es una brillante idea para solventar los problemas cotidianos que surgen entre los vecinos.

No obstante hay que optar por tener una actitud crítica en la elección, estudiando las diferentes propuestas y servicios que las empresas nos ofertan; prestando atención no solo en el precio, que también es importante, sino en los servicios que se incluyen en ese precio, y esto lo decimos porque hay algunas tarifas de precios muy bajos que pueden inducir a engaños o equivocaciones al cliente, puesto que el precio inicial se va incrementando en función de los servicios o tareas que los administradores van asumiendo

En resumen y siempre desde nuestro punto de vista, es preferible y mucho más fiable la contratación de un administrador que oferte unos buenos servicios a un precio asequible, que una contratación de otro profesional que oferte sus servicios a una tarifa irrisoriamente baja que va aumentando sus honorarios en función de las tareas y gestiones que vaya asumiendo fuera del contrato.

Otro aspecto a destacan son las comisiones que algunos administradores perciben por contratar a unas empresas en concreto, fruto de una negociación previa entre el administrador y la empresa, lo cual encarece el precio final a la comunidad, mientras el administrador obtiene una remuneración económica por hacer que los vecinos escojan esa empresa en concreto.

Si bien es verdad, no todos los profesionales actúan del mimo modo, también los hay, y seguramente muchos, administradores competentes y honestos que apuestan por una transparencia en su gestión y una responsabilidad en su cometido, en este caso ca-Administración es una de esas empresas que trabajan por y para los vecinos intentando ensalzar nuestro trabajo y prestar nuestra ayuda a las comunidades que lo necesiten para que puedan tener una convivencia óptima y agradable

Esperemos que este artículo haya servido de ayuda y haya disipado alguna de sus dudas

Tagged on: ,